En el mundo del rock encontramos álbumes que han pasado a la historia de la música y que han tenido un gran impacto en la sociedad. En este artículo vamos a conocer un poco más a fondo la serie de discos Bat Out of Hell, cuyo primer disco fue lanzado en 1977 y es ya una de las joyas del rock. No sólo es uno de los álbumes más vendidos de todos los tiempos, sino que además ha tenido dos secuelas: en 1993 y 2006. Con una lista de reproducción perfecta para animar cualquier alma deprimida, nos acercamos a las canciones de amor más potentes de la música.

Meat Loaf pasará a la historia del rock por Bat Out of Hell, que le reportó ventas millonarias, legiones de seguidores y también unos cuantos haters. Su nombre estará siempre ligado a esta serie de álbumes. Aunque ciertamente el Volumen III lanzado en 2006 no estuvo a la altura, lo conseguido en 1977 era imposible de superar. Tampoco era fácil superar un hit tan exitoso como ‘I’d Do Anything For Love’, contenido en el Volumen II, de 1993. En cualquier caso, el conjunto hace de la trilogía una composición genial y muy alabada por la crítica. Ningún otro artista ha vendido tanto con tan pocos álbumes.

Mención a parte merece Jim Steinman, escritor de las canciones de la trilogía Bat Out of Hell. Steinman es uno de los nombres propios del rock, habiendo ganado varios Premios Grammy por su trabajo como productor. Entre sus éxitos más comerciales se encuentran ‘Total Eclipse of the Heart’ escrito para Bonnie Tyler o ‘Making Love Out Nothing At All’ para Air Supply. Steinman es el creador del estilo rock wagneriano, que se aprecia principalmente en los álbumes de la trilogía Bat Out of Hell y en Faster Than The Speed of Night (1983) de Bonnie Tyler.

Algunas de las características de este subgénero del rock son presentar canciones muy largas con una estructura de varias partes bien diferenciadas: introducción, trama, clímax y final. Tiene mucha presencia el piano y la percusión, que incluye como protagonista la pandereta, es grandiosa. También son muy importantes los coros femeninos. Las letras hablan de amor desde una narrativa épica y fantástica.

1977: el murciélago se escapa del Infierno

Con una de las cubiertas más reconocibles de la historia del rock, Bat Out of Hell salió al mercado en Otoño de 1977. Un héroe en moto escapaba de las entrañas de la tierra. El suelo lleno de tumbas y el cielo rojo formaban un paisaje infernal acompañado por una estatua diabólica. BOOH pasó nada más y nada menos que 244 semanas en el TOP 40 de las listas anglosajonas (¡244 semanas!), un récord hasta ahora no igualado por ningún otro solista. Es uno de los álbumes más vendidos de la historia y se sitúa en el #66 en la lista de los 200 mejores discos realizada por el Rock & Roll Hall of Fame.

Bat Out of Hell contiene siete canciones, que transitan desde el metal más poderoso hasta las baladas, pasando por el rock más puro. La primera pista, de casi diez minutos de duración, es un auténtica sucesión de golpes y sensaciones empujadas por la genial voz de Meat Loaf, el incansable piano y la guitarra eléctrica. Es la canción que da título al álbum:

Son 10 minutos en los que experimentamos secciones instrumentales, cambios de ritmo… y hasta escuchamos el sonido de una moto (la moto de la portada del disco).  Es una continua aceleración, una pieza explosiva. La extensa letra nos habla de un alocado motorista que quiere huir a toda velocidad, quemando el motor. Inevitablemente su huida, como un murciélago que escapa del Infierno, acaba en un tremendo accidente. Steinman dijo que quería escribir “el mayor choque” (crash) jamás contado, y seguramente lo consiguió.

‘Two Out of Three Ain’t Bad’ fue el sencillo más exitoso de Bat Out of Hell, un single que vendió millones de copias y que curiosamente no era representativo del poderío vocal y de la potencia eléctrica del disco. Todo lo contrario: era una balada de amor, acompañada delicadamente por el piano. Ese mismo tono lo encontramos en ‘For Crying Out Loud’. ‘Two Out of Three Ain’t Bad’ estuvo en las listas durante medio año.

La introducción de ‘You Took the Words Right Out of My Mouth’ es un diálogo entre una mujer y un hombre, que durante un eterno minuto se examinan por el nivel de compromiso amoroso. Después, un nuevo ejemplo del rock épico de Meat Loaf y Jim Steinman. Letra y acompañamiento musical se adaptan perfectamente y presentan melodías pegadizas y movidas.

‘Paradise by the Dashboard Light’ es una rara avis en el mundo del rock. Con toda seguridad es la canción más larga jamás grabada a 45 rpm. Son más de ocho minutos de ritmo acelerado, muy inapropiado para las emisoras de radio, que en la mayoría de países recortaron esta canción. Una pena, porque es una canción consistente en tres piezas bien distinguidas y geniales.

‘Paradise by the Dashboard Light’ es una prueba de la diversidad de sonidos que encontramos en Bat Out of Hell, con un ritmo de rock & roll más puro, alejado del hard rock de ‘Bat Out of Hell’ o de baladas como ‘Two Out Of Three Ain’t Bad’. En el documental ‘Classic Albums: Bat Out of Hell’ (Bob Smeaton, 1999) se explica la historia de este genial disco:

1993: vuelta a los Infiernos

Tras haber tenido éxitos en los ochenta (especialmente destacable el ‘Dead Ringer for Love’ cantado a dúo con Cher), a principios de los noventa el murciélago regresó. Meat Loaf tardó 16 años en recuperar Bat Out of Hell, pero lo hizo por todo lo alto. El segundo volumen de la serie, titulado Back Into Hell, contenía uno de los mejores hits de la década: ‘I’d Do Anything For Love’ fue número uno en varios países, y todavía suena en las radios. Se vendieron alrededor de 15 millones de copias, muestra de que el público de Bat Out of Hell seguía ahí.

En general, el álbum recibió críticas positivas (tanto la Revista Q, AllMusic o Kerrang! le dieron cuatro estrellas sobre cinco), si bien la revista Rolling Stone le dio un buen palo en un artículo de Octubre de 1993. Más allá de las duras críticas de algunos, que seguían fijándose más en la curvatura de la barriga de Meat Loaf que en la potencia de su voz, lo cierto es que en BOOH II encontramos varias buenas canciones.

‘I’d Do Anything For Love (But I Won’t Do That)’ es la canción más famosa de Meat Loaf. Fue escrita por Jim Steinman, algo que se aprecia bien en la longitud del título. Hay quien dice que los nombres de las canciones de Steinman, más que títulos, son breves historias. Ocurre lo mismo con ‘Life Is A Lemon And I Want My Money Back’ o con ‘Objects in the Rear View Mirror May Appear Closer than They Are’.

En el caso de ‘I’d Do Anything For Love (But I Won’t Do That)’ la longitud de la propia canción también es sorprendente: 12 minutos, todo un horror para las emisoras de radio. Y, sin embargo, su belleza y potencia la convirtieron en todo un hit.

‘Rock and Roll Dreams Come Through’ fue el tercer sencillo de BOOH: Back into Hell. Un ritmo pegadizo que sirve como oda al propio rock. Es un homenaje al género que “nunca te deja solo, porque puedes ponerte los cascos y dejar que el batería le diga qué hacer a tu corazón”. De nuevo el piano, la guitarra eléctrica y los coros acompañan a la poderosa voz de Meat Loaf.

En ‘Objects in the Rear View Mirror May Appear Closer than They Are’ (posiblemente una de las canciones con el título más largo) el ritmo cambia, y el piano deja de ser potente para ser delicado. Al menos en la primera parte, porque es otro ejemplo de pieza de estructura compleja: son tres secciones musicales, que representan el verano, el invierno y la primavera. Una genial power ballad.

El inicio de ‘Life Is A Lemon And I Want My Money Back’ no puede ser más hard rock. Por momentos recuerda mucho (muchísimo) a Bon Jovi, pero en cuanto aparece la voz de Meat Loaf volvemos al ambiente de Bat Out of Hell. Además, seguimos en duraciones típicas de BOOH, en este caso ‘Life Is A Lemon And I Want My Money Back’ dura 8 minutos. Meat Loaf seguía a lo suyo en 1993, en un entorno cargado de grunge.

A la épica propia de Meat Loaf se le sumó la de Michael Bay, que dirigió los videoclips de ‘I’d Do Anything For Love (But I Won’t Do That)’, ‘Rock and Roll Dreams Come Through’ (protagonizado por Angelina Jolie) y ‘Objects in the Rear View Mirror May Appear Closer than They Are’. Una combinación explosiva.

2006: el monstruo anda suelto

Bat Out of Hell III: The Monster is Loose volvió a situar a Meat Loaf en el TOP 10 a nivel internacional. Sin duda había mucha expectación por ver qué nuevas aventuras le deparaban al murciélago. Habían pasado casi tres décadas del lanzamiento de BOOH en 1977 y trece años desde BOOH II. En BOOH III Jim Steinman no compuso todas las canciones, y de hecho hubo problemas entre él y el propio Meat Loaf por asuntos de derechos y copyright.

Sin duda no llega al nivel de sus predecesores. La crítica no entendió ese abrazo de Meat Loaf al nu metal, el género de heavy metal que coquetea con el rock alternativo y el hip hop, y es cierto que la calidad musical y lírica de las canciones no se acercaba a los hits publicados en 1993 (ni qué decir de aquellos exitazos de 1977). En cualquier caso hemos querido rescatar dos canciones que sí son pegadizas y fueron carne de emisora (algo que irónicamente para Meat Loaf no es un halago).

‘It’s All Coming Back To Me Now’ es una de las canciones más famosas de Jim Steinman. Acabó en BOOH III, pero estuvo pensada para BOOH II, y también fue interpretada por Celine Dion.

En el caso de ‘Cry Over Me’, estamos ante una típica balada de las que podrían aparecer en la banda sonora de series como Smallville. Una canción que podrían haber publicado cualquier grupo de rock y que, de hecho, no fue escrita por Steinman. Aun así, es resultona. Lejos del nivel que Meat Loaf demostró en los otros dos Bats.

Después de Bat Out of Hell III: The Monster is Loose no esperamos que Meat Loaf vuelva a sacar al murciélago del Infierno. La serie se queda en trilogía, y nos deja una larga lista de canciones geniales, llenas de energía. Un estilo poderoso y lleno de sonidos que para siempre llevará la firma de Meat Loaf y Jim Steinman.