Steven Demetre Georgiou nació en 1948, en 1967 se presentó como Cat Stevens y en 1978 se cambió el nombre a Yusuf Islam. Sin duda un artista interesante y que ha dejado un gran número de buenas canciones. En esta ocasión vamos a centrarnos en su quinto álbum de estudio, Teaser and the Firecat, del año 1971, que fue todo un éxito tanto entre el público como para la crítica. Etiquetado como un disco de folk rock, en él encontramos piezas de muy distinto ritmo y tono.

Teaser and the Firecat llegó al TOP 3 en las listas de Estados Unidos, Reino Unido y Australia, país donde de hecho fue número uno y disco más vendido del año. Los temas ‘Peace Train’ y ‘Morning Has Broken’ fueron número uno en la lista Billboard. Es un álbum que todo amante de la buena música agradecerá escuchar y conocer.

El personaje: Cat Stevens / Yusuf Islam

Ya desde muy joven comenzó a producir piezas que más tarde conseguirían mucho éxito versionadas por otros artistas, como ‘The First Cut Is the Deepest’, escrita en 1967 (con 19 años) o ‘Here Comes My Baby’, también en 1967. Con su primer álbum colocó en el número uno la curiosa ‘I Love My Dog’, y de allí ya no bajó. Publicó discos en 1970, 1971, 1972, 1973, 1974, 1975, 1977 y 1978. Se hizo de oro y después desapareció para siempre. Dejó la industria de la música en 1978.

Cat Stevens vivió y “murió” en los setenta. A partir del final de esa década hubo un vacío que se alargó hasta el año 2006. Tras dejar el business y alejarse de los productores, las giras y el dinero, se acercó a la paz y abrazó el Islam. Según él mismo cuenta, en 1976 estuvo a punto de ahogarse y rezó a Dios prometiéndole que trabajaría para él si le salvaba. A finales de 1977 se convirtió al Islam de manera oficial y en 1978 cambió su nombre por el de Yusuf Islam. Durante tres décadas se dedicó al rezo y a cultivar su espíritu. Se estima que, por la música de Cat Stevens, Yusuf ingresa anualmente más de 1.5 millones de dólares. Como Yusuf Islam, ha publicado varios álbumes de estudio (2006, 2009, 2014, 2017) y desde mediados de los noventa ha vuelto a la vida pública, realizando conciertos y giras.

Contexto de ‘Teaser and the Firecat’ (1971)

Nos encontramos en el periodo de mayor creatividad de Cat Stevens. Después del éxito comercial de su anterior álbum, Tea for the Tillerman (1970), no era nada fácil superarse. En aquel disco se encontraban números uno como ‘Father and Son’, ‘Where Do The Children Play’ o ‘Wild World’ (quizás la canción más sonada de Cat Stevens, a su pesar). La crítica parece coincidir en que efectivamente, por la mayor profundidad de las letras, Tea for the Tillerman es mejor que Teaser and the Firectat, pero desde VENTURA creemos que éste último es un álbum con mayor número de canciones buenas. Son diez canciones, y las diez son de calidad.

Portada (derecha) y contraportada con la lista de canciones (izquierda)

Además la historia de Teaser and the Firecat es curiosa, porque en realidad se trata de un cuento infantil escrito por Cat Stevens a finales de los sesenta. Este libro, titulado como el álbum, cuenta la historia de un joven con un sombrero de copa llamado Teaser y su fiel mascota, Firecat. Los dos personajes tratan de colocar la Luna en su sitio después de que se haya caído del cielo.

En el libro original los dibujos de Teaser y su gato fueron elaborador por el propio Cat Stevens. Conociendo la historia se entienden mejor canciones como ‘Moonshadow’. El cuento fue publicado en 1972 aprovechando el tirón del disco, pero dejó de imprimirse hacia mediados de los setenta.

Lista de canciones

El disco comienza con el ritmo tranquilo al que nos tenía acostumbrados Cat Stevens en sus primeros álbumes. ‘The Wind’ es una pieza de poco más de 01:40 minutos de tono relajante y de estructura sencilla: dos guitarras acústicas una voz. La segunda canción, ‘Rubylove’, presenta evidentes tonos griegos, e incluso una estrofa cantada en el idioma del país helénico. Un pequeño homenaje a sus orígenes: hijo de un griego chipriota y bautizado como Steven Georgiou.

‘If I laugh’ vuelve al ritmo suave y presenta una letra más bien triste. El tema del desamor es envuelto otra vez por un acompañamiento de dos guitarras.

Cambiamos de ritmo en ‘Changes IV’, un canto a la vida y a dejar atrás el pasado. El espíritu hippie de Cat Stevens canta para que se vayan las nubes y se muestre la belleza del mundo. Sin embargo, la siguiente canción nos vuelve a desanimar. ‘How Can I tell you’ es otro canto al desamor.

‘Tuesday is dead’ es todo lo contrario. El ritmo es rápido y la letra es reflexiva (“What’s my sex, what’s my name, all in all it’s all the same”, “¿Cuál es mi sexo? ¿cuál es mi nombre? Al final es todo lo mismo”) y reivindicativa (“Try to turn the world around one more time”, “Trata de cambiar el mundo una vez más”).

‘Morning Has Broken’ vuelve otra vez al ritmo tranquilo. Esta canción es en realidad una versión que hace Cat Stevens a un tradicional canto cristiano, escrito en 1931 y de origen escocés. El piano es el protagonista esta vez.

Siguiendo la lógica del disco, la siguiente canción es de ritmo movido. ‘Bitterblue’ es  una canción de amor en el que la desesperación no adopta tonos melancólicos, sino un compás rápido.

‘Moonshadow’ tiene un claro tono infantil, como si estuviera pensada para cantar a los niños. El propio Cat Stevens ha dicho que es una de sus canciones favoritas, y que la escribió durante unas vacaciones en España, cuando pudo observar la luna como nunca antes la había visto, cubierta por las luces de su Londres natal.

Lo que quedaba del viento hippie de finales de los sesenta movió la melena de Cat Stevens, que lanzó un grito de paz en su famosa ‘Peace Train’, última pista del disco. Hubo quienes criticaron esta visión positiva del mundo, que en aquellos años vivía el horror de la Guerra de Vietnam, pero aun así se convirtió en un himno del movimiento pacifista. Volvió a sonar en las protestas contra la Guerra de Irak en 2003 y Yusuf Islam la tocó en directo en la entrega del Premio Nobel de la Paz en 2006.

“Everyone jump upon the Peace Train!”. Así termina Teaser and the Firecat. Un disco lleno de sentimientos y sensaciones, que deja mensajes positivos para un mundo que siempre necesitará de las composiciones de Cat Stevens.