La Generación del 27

A mediados de los años 20 irrumpe en el panorama literario un grupo de poetas innovadores que aúnan tradición y vanguardia. Este grupo de autores se conoce como generación del 27, porque en este año se reunieron para conmemorar la muerte del poeta barroco Góngora.

Entre los miembros de la generación del 27 cabe destacar a Federico García Lorca, Luis Cernuda, Jorge Guillén, Vicente Aleixandre, Pedro Salinas, Miguel Hernández, Rafael Alberti o Gerardo Diego.

Fueron un grupo de poetas jóvenes, que rechazaban la poesía de moda (mala imitadora de Rubén Darío) y que pretendían modernizar la poesía española. Tenían en común la formación universitaria, el origen familiar acomodado y las actitudes liberales y progresistas. La Residencia de Estudiantes en Madrid se convirtió en el punto de encuentro de estos poetas.

LA GENERACIÓN DEL 98

La Generación del 98 es el nombre con el que se ha reunido tradicionalmente a un grupo de escritores, ensayistas y poetas españoles que se vieron profundamente afectados por la crisis moral, política y social acarreada en España por la derrota militar en la Guerra Hispano-Estadounidense y la consiguiente pérdida de Puerto Rico, Cuba y las Filipinas en 1898. Este acontecimiento provocó en España una ola de indignación y protesta que se manifestó en literatura a través de los escritores de la Generación del 98. Todos los autores y grandes poetas englobados en esta generación nacen entre 1864 y 1876. Estos autores, a partir del denominado Grupo de los Tres (Baroja, Azorín y Maeztu), comenzaron a escribir en una vena juvenil hipercrítica e izquierdista, se inspiraron en la corriente crítica del canovismo denominada regeneracionismo.

LAS DOS ETAPAS DE LA GENERACIÓN DEL 27

En la generación de 27 se pueden distinguir dos etapas: una primera etapa marcada por la admiración por Juan Ramón Jiménez y el dominio de la poesía pura, que se caracteriza por la supresión del sentimentalismo, el dominio de la inteligencia y el rigor en la construcción poética, y una segunda etapa en la que algunos de los miembros buscan nuevas formas de expresión a través de las vanguardias y otros se mantienen fieles a la poesía pura de Juan Ramón. En esta segunda etapa el grupo se resquebraja, por un lado por la influencia del surrealismo en algunos autores, y por otro a causa del estallido de la guerra civil.

Así pues, la generación del 27 tiene su fin en 1936 con la guerra civil. Entonces los poetas tienen distinta suerte. Algunos se ven obligados a exiliarse, como Alberti o Salinas, otros se quedan en España, como Aleixandre o Gerardo Diego, y otros morirán víctimas del conflicto, como Lorca o Miguel Hernández.

DIFERENTES ESTILOS DENTRO DEL GRUPO

En la segunda etapa de la Generación del 27 los poetas comenzaron a distanciarse en cuanto a estilo. Como hemos dicho algunos siguieron fieles al estilo de Juan Ramón, pero otros se dejaron influenciar por el surrealismo y las vanguardias, y otros se influenciaron por la misma tradición española.

INFLUENCIAS DE JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

Los autores que se mantuvieron fieles a la poesía pura de Juan Ramón Jiménez fueron principalmente Pedro Salinas y Jorge Guillén. El primero es conocido como el “poeta del amor”, pues en sus poemas trata este tema en todas sus variantes: amor doloroso, prohibido, íntimo, reflexivo, triunfante… La obra más importante de Salinas es “La voz a ti debida”, en el que habla de forma abstracta e idealiza sobre el concepto del amor. En el exilio Salinas siguió escribiendo, siendo importante “El contemplado”, un poema en el que el autor se solidariza con el dolor de la humanidad. En cuanto a Jorge Guillén, decir que, al contrario que Salinas, en sus poemas exalta el goce por la existencia y la visión optimista de la vida. Su obra más famosa es “Cánticos”.

INFLUENCIAS DE LAS VANGUARDIAS

Vicente Aleixandre, Luis Cernuda y Gerardo Diego son tres nombres clave en el vanguardismo español. Éste último fue quien afianzó las bases del surrealismo en España. Los tres se caracterizan por una poesía experimental, en la que incluyen nuevas técnicas como la alteración de la puntuación (ausencia de signos de puntuación en algunos casos), el uso de otros idiomas, el aparente no sentido de los poemas… etc. De los tres, fue Vicente Aleixandre el más famoso, por recibir el Premio Nacional de Literatura y, más tarde, el Premio Nobel.

INFLUENCIAS DE LA TRADICIÓN

Hubo algunos autores que, al margen de las influencias exteriores, se centraron en dejarse influenciar por la propia tradición española, por los paisajes andaluces, por la playa, por los pueblos… fueron Rafael Alberti, Miguel Hernández y Federico García Lorca. Fueron quizás los autores más marcados por el drama de la guerra civil. Sus obras están llenas de fuerza sentimental y tradición. Lorca y Miguel Hernández murieron a causa de la guerra, y Alberti tuvo que exiliarse. En el exilio Alberti escribió poemas de añoranza y pena, evocando sus recuerdos infantiles y los paisajes de los pueblos y la bahía de su Cádiz natal. De la misma forma Miguel Hernández, antes y durante la guerra, escribió obras en las que habla de los toros y otros elementos culturales. Por último, Lorca, el más importante, escribió con una mirada crítica sobre la vida rural, con obras como “Bodas de Sangre”, “La casa de Bernarda Alba” o “Yerma”.