En las Navidades de 1956 Papá Noel regaló una batería de juguete al pequeño Phil. Lo que pasó después te sorprenderá…

Aunque Hounslow era un suburbio desconocido y apartado, nacer a pocos kilómetros del centro de Londres permitió al Phil Collins adolescente conocer y vivir la gran actividad musical y creativa de los años sesenta. En un caldo de cultivo del que nacieron los Led Zeppelin, Pink Floyd, The Beatles, The Who o The Rolling Stones, Collins era un batería que no tardaría en encontrar una banda que necesitara de sus servicios.

Tras probar suerte en grupos como The Freehold o Flaming Youth -bandas que terminaron desapareciendo-, Collins se encontró una mañana de 1970 leyendo el periódico: “Genesis busca nuevo batería”. Ese anuncio le cambió la vida.

Genesis a la sombra de Peter Gabriel

Peter Gabriel cantando y Phil Collins en la batería

La banda de rock progresivo Genesis se había formado en 1967. Para cuando Phil Collins se unió como batería en 1970, el grupo ya había publicado dos álbumes de estudio bajo el talento del genial Peter Gabriel, líder de Genesis. Antes de que la inquietud y la experimentación de Gabriel le hicieran emprender un camino en solitario, grabaron discos de manera anual: Nursery Crime (1971, el primero con Collins en la batería), Foxtrot (1972), Selling England by the Pound (1973, el primer gran éxito de la banda) y The Lamb Lies Down on Broadway (1974, otro exitazo). Después, Peter Gabriel dejó el grupo que había fundado, provocando un shock entre los seguidores de la banda.

A la sombra de Peter Gabriel, Genesis se convirtió en uno de los grupos más importantes del rock progresivo. Los álbumes de la etapa 1967-1975 son un perfecto ejemplo de este género musical. Selling England by the Pound ha sido elegido como el sexto mejor álbum de rock progresivo de la historia según la revista Rolling Stone, que en su lista de Mejores Álbumes de Rock Progresivo también coloca The Lamb Lies Down on Broadway en noveno lugar y Foxtrot en el decimocuarto. Genesis compite en estas listas con otras geniales bandas como Pink Floyd, Yes, Jethro Tull, Rush, King Crimson o Emerson, Lake & Palmer.

En sus primeros años en Genesis, Phil Collins fue el batería del grupo, y realizó los coros de varias canciones tanto en los álbumes de estudio como en los conciertos. De manera puntual fue el vocalista principal, en canciones como ‘More Fool Me’ o ‘For Absent Friends’. A las 800.000 copias vendidas de The Lamb Lies Down on Broadway siguió una gira mundial que terminó tras 104 conciertos entre noviembre de 1974 y mayo de 1975. En agosto el alma de la banda, Peter Gabriel, decidió iniciar una carrera en solitario.

Líder de Genesis, banda global

Phil Collins actuando con Genesis en octubre de 1978

La polémica salida de Peter Gabriel es un tema que perdura en la conversación actualmente. Es posible que a muchos les cueste entender que el divorcio acabó en buenos términos, y que la relación entre Gabriel y el resto de Genesis era y es buena. Seguro que hubo diferencias en aquel momento, con un grupo de veinteañeros experimentando musicalmente, pero no fue un proceso problemático como sí ocurrió en otras (muchas) bandas de rock.

Después de estar varios meses buscando vocalista, los Genesis se dieron cuenta de que tenían la voz perfecta en casa. Habían recibido cuatrocientas respuestas a su anuncio de que buscaban cantante, y en muchas de las audiciones Phil Collins hizo las veces de corista para los candidatos. En octubre de 1975, grabando el álbum A Trick of the Tail, decidieron que esa genial voz debía salir del fondo y dejarse iluminar por los focos: Collins sería el nuevo vocalista principal de Genesis.

En 1977, después de publicar Wind & Wuthering, surgió un nuevo problema para el grupo: el guitarrista Steve Hackett dejó la banda. De nuevo sin malos sentimientos ni discusiones, pero al fin y al cabo suponía dos importantes pérdidas en tan sólo dos años. Lejos de desintegrarse, la banda decidió seguir, y lo hizo mediante un álbum con un título muy apropiado: …And Then There Were Three…, de 1978. Este álbum -el tercero en la era Collins- dio a Genesis su primer single Top 10 en las listas musicales británicas: la pegadiza ‘Follow You, Follow Me’. Un nuevo sonido había nacido. Se acercaban los años ochenta y Genesis iba a encontrar la tecla del éxito comercial.

Tras publicar …And Then There Were Three…, Genesis inició un camino hacia el éxito que pareció no tener final. Cada disco que presentaban era un éxito mayor. Si con Peter Gabriel las ventas no habían llegado nunca al millón de copias por álbum, con Collins todos iban a superar esa cifra. Tras una gira mundial y un año de descanso, en 1980 dieron la bienvenida a la nueva década con Duke, el disco en el que Collins definitivamente se estableció como alma del grupo. Los espectáculos visuales y escénicos que solía montar Gabriel en los conciertos fueron sustituidos por los monólogos, chistes e historias que contaba el propio Phil Collins.

Con Phil Collins como líder, Genesis dejó a un lado el rock progresivo para abrazar un pop-rock mucho más comercial. Durante la época de Peter Gabriel los álbumes habían sido mucho más conceptuales y las letras mucho más profundas. Aun así, la época de Collins no sólo dejó melodías pegadizas y discos superventas, sino también algunos mensajes muy críticos como en ‘Jesus He Knows Me’ (1991) y otros llenos de misterio como en ‘Home By The Sea’ (1983), una canción que habla de un ladrón que entra a robar a una casa y se queda atrapado en ella, rodeado de fantasmas.

Los ochenta fueron una etapa de impresionante producción musical por parte de Phil Collins, quien parecía vivir en un constante estado de inspiración divina. Es el artista que más singles colocó en el Top 40 de las listas musicales durante esa década. La lista es interminable. Y de hecho estuvo tan inspirado que pudo iniciar y mantener una carrera en solitario y a la vez seguir su actividad compositora con Genesis. Se hizo de oro.

Carrera en solitario: el ritmo de los 80s

Pocos artistas han conseguido hacer lo que Phil Collins. En 1981 publicó un nuevo disco con Genesis, Abacab, un exitazo comercial (más de cinco millones de copias vendidas), y también su primer álbum en solitario, Face Value, que alcanzó las siete millones de copias. Este disco incluía la mítica ‘In the Air Tonight’, el primer número uno de Collins (el primero de una lista interminable que se extiende durante durante más de diez años).

Durante los ochenta el cantante inglés mantuvo una intensa actividad productiva: publicando álbumes en solitario, con Genesis, haciendo exitosas colaboraciones y hasta componiendo bandas sonoras. En 1983 su Hello, I Must Be Going! incluía la movida ‘You Can’t Hurry Love’, un nuevo número uno. Ese año Genesis publicó un álbum homónimo que rozó los diez millones de discos vendidos. En 1984 Phil Collins compuso la tierna e inolvidable ‘Against All Odds’ para la película del mismo nombre y ganó un Premio Grammy a Mejor Interpretación Vocal Masculina. El mismo año, junto con Philip Bailey, publicó el single ‘Easy Lover’, un auténtico éxito comercial y popular, con más de dos millones de copias vendidas.

Y entonces llegó la temporada 1985/1986. Es imposible encontrar un artista que haya producido material de tanto éxito y vendido tanto en tan poco tiempo. En febrero de 1985 Phil Collins publicó su tercer álbum en solitario, No Jacket Required, y en junio de 1986, junto con Genesis, Invisible Touch. Ambos títulos dos imprescindibles de la década de los ochenta, y dos de los discos más vendidos de la historia. Y ambos con la firma del mismo hombre.

No Jacket Required ganó rápidamente todos los Grammy que se podían ganar (Álbum del Año, Producción del Año, Mejor Vocalista…) y vendió millones de copias en todo el mundo (en la actualidad ya ha superado los 26 millones). Produjo singles que ocuparon lo más alto de las listas musicales como ‘Sussudio’, ‘One More Night’ o ‘Take Me Home’. El tour que siguió la publicación de No Jacket Required llevó a Collins a realizar 85 conciertos en 1985 -entre ellos los dos conciertos del Live Aid, en Wembley y Philadelphia. Tras toda la actividad relacionada con este exitoso -y ya histórico- álbum, Phil Collins no descansó y volvió a los estudios de grabación con sus compañeros de Genesis.

En octubre de 1985 se comenzó a grabar Invisible Touch, que sería el mayor éxito de Genesis. El disco, lleno de ritmo y geniales canciones, consiguió en Estados Unidos algo que ningún artista o grupo extranjero había conseguido nunca en el país: colocar cinco singles en el Top 5 de manera consecutiva. Fueron las canciones ‘Invisible Touch’, ‘Throwing It All Away’, ‘Land of Confusion’, ‘In Too Deep’, and ‘Tonight, Tonight, Tonight’. Invisible Touch superó los 14 millones de ventas certificadas.

En 1988 una nueva banda sonora trajo premios y éxitos a Collins, esta vez con la película Buster -que él mismo protagonizó. Si bien sus capacidades interpretativas recibieron crítica dispar, nadie dudó de abrazar sus composiciones musicales: los singles ‘A Groovy Kind of Love’ y ‘Two Hearts’ fueron dos nuevos hits en su carrera. ‘Two Hearts’ ganó el Globo de Oro a Mejor Canción Original y un Grammy.

Carrera en solitario: la seriedad de un adulto durante los 90s

Phil Collins afrontó la nueva década cambiando de tono. De los animados ritmos de sencillos como ‘Easy Lover’ (1984), ‘Two Hearts’ (1988) o ‘You Can’t Hurry Love’ (1982) se pasó al tono de ‘Another Day in Paradise’, el éxito más conocido de su cuarto disco, …But Seriously. La canción aborda el tema de las personas sin hogar, y la indiferencia de la sociedad hacia ellas. La temática había cambiado. Phil Collins se acercaba a los cuarenta años y la década de los ochenta se terminaba. Los noventa aparecían mucho más serios.

…But Seriously fue otro enorme éxito comercial. Publicado en noviembre de 1989, es un álbum que produjo la mayoría de sus singles durante 1990. Sus casi 20 millones de copias vendidas lo convierten de nuevo en uno de los discos más exitosos de la historia.

En 1991 y tras cinco años de silencio, Genesis regresó con We Can’t Dance, un álbum muy esperado por los fans de la banda y que, de nuevo, supuso un auténtico éxito comercial. Más de 13 millones de copias vendidas para el último disco de Genesis con Phil Collins. En 1996 decidió dejar el grupo para concentrarse en su carrera. Ese mismo año su mujer le pidió el divorcio. Su disco Both Sides de 1993 puede darnos una pista del momento personal que estaba atravesando Collins, con canciones privadas y apenas dirigidas para el éxito comercial. Las radios no recibieron bien este trabajo de Collins. Poco le importaría a él, tras haberse hecho multimillonario durante los ochenta. Ahora no necesitaba discográficas ni ventas. Podía hacer lo que quisiera.

En 1999 se embarcó en un ilusionante proyecto de la mano de Disney: componer la banda sonora de Tarzan. Después de meses de trabajo, Phil Collins compuso los 14 tracks que componen la película. Varios de ellos aparecieron como singles y tuvieron mucho éxito: ‘Two Worlds’, ‘Son of Man’, ‘Strangers Like Me’… El hit más famoso, ‘You’ll Be In My Heart’, ganó el Premio Óscar a Mejor Canción. Collins levantaba la ansiada estatuilla a la tercera nominación (había sido nominado en 1985 y 1989). El álbum de la banda sonora de Tarzan ha vendido alrededor de 3 millones de copias en todo el mundo.

Con la llegada del nuevo siglo Phil Collins publicó su último éxito comercial: el álbum Testify (2002), que produjo el sencillo ‘Can’t Stop Loving You’. Las ventas ya no eran como en épocas pasadas, y la carrera de Collins fue perdiendo actividad. ¡Era imposible mantener el ritmo de los ochenta! En 2004 realiza el fantástico Finally… The First Farewell Tour, que suena a despedida.

En 2006 un nuevo divorcio llevó a Phil Collins a los titulares de la prensa. Su ex-mujer consiguió 46 millones de dólares, en lo que es el divorcio más caro de la historia. Los divorcios que ha tenido que vivir Collins le han costado 84 millones. Sin duda era un negocio casarse con él y luego dejarle…

A estos golpes personales se sumaron poco a poco los problemas de salud, especialmente a partir de 2009. Tras décadas gastando la voz en los escenarios y las muñecas en la batería, Collins anunció en 2011 que se retiraba del mundo de la música. Su trayectoria en ese punto de su vida ya era intachable, y ya tenía asegurado un puesto en la historia de la música.

Collins actuando en el Royal Albert Hall en junio de 2017, postrado en una silla

Sin embargo en verano de 2017 Phil Collins sorprendió a todos anunciando un nueva gira mundial. Pese al nombre –Not Dead Yet Tour-, lo cierto es que la última aventura de Collins está sufriendo ciertos problemas. Aunque está programada para terminar en 2019, el artista ya ha tenido que ser hospitalizado por accidentes y golpes, y muchos de los conciertos los está dando sentado en una silla.

Es triste ver el final de la carrera de un gran artista, pero también revela su grandeza. Quedan muy pocos músicos en activo después de cincuenta años sobre los escenarios. Phil Collins es, en una silla, de pie o tumbado, uno de los grandes artistas de la historia. Y sus canciones nos acompañarán ya para toda la vida.