Madrid
En Madrid, la gentrificación se ha intensificado en barrios como Malasaña, Lavapiés, La Latina o Chamberí, donde la combinación de inversión inmobiliaria, turistificación y políticas de revalorización urbana ha transformado de forma significativa áreas tradicionalmente populares o de renta media. La rehabilitación del parque residencial, la proliferación de alquileres turísticos y la llegada de nuevos residentes de mayores ingresos han provocado un aumento sostenido de los precios de la vivienda y del coste de vida, generando desplazamiento directo e indirecto de población vulnerable. Estos procesos se desarrollan en un contexto de fuerte presión del mercado inmobiliario, creciente financiarización de la vivienda y escasa oferta de alquiler asequible, lo que refuerza las desigualdades socioespaciales y tensiona el tejido comunitario. La gentrificación en Madrid se entrelaza así con dinámicas de exclusión residencial, transformación comercial y conflictos vecinales, evidenciando el papel central del turismo urbano y del capital financiero en la reconfiguración contemporánea de la ciudad.