Desarrollo de la Primera Guerra Mundial

La Primera Guerra Mundial se desarrolló durante cuatro años, desde 1914 a 1918, e involucró a buena parte de Europa. Se extendió también a las colonias europeas e intervinieron también potencias no europeas (Turquía a favor de Alemania y Estados Unidos en apoyo de británicos y franceses). Los dos bandos enfrentados partían de una inicial desigualdad: la Triple Entente contaba con más población y recursos, y sus ejércitos eran de mayor tamaño, pero Alemania y Austro-Hungría tenían una mayor capacidad técnica y organizativa, con la que compensaban su inicial desventaja. La guerra tuvo varias fases.

1. Guerra de movimientos

En un primer momento, los alemanes optan por una «guerra relámpago» o de movimientos, según el plan del general Schlieffen. El plan Schlieffen quería evitar la existencia de dos frentes de combate (uno en el oeste, con Francia, y otro en el este con Rusia). Para ello había que lanzarse con rapidez sobre el frente francés, para una vez derrotada Francia, centrarse en el frente ruso, donde se veían mayores dificultades. Sin embargo, los alemanes no consiguen su objetivo y Francia resistió el ataque alemán gracias al rápido apoyo de Gran Bretaña a los franceses y la fuerte resistencia del ejército francés, que en la batalla del Marne detiene el rápido avance alemán y evita la caída de París.

Mientras, en el frente oriental, los alemanes consiguieron pronto importantes éxitos sobre Rusia, a la que vencen en las batallas de Tannenberg y Lagos Masurianos. A pesar de todo, Alemania había fracasado en su intento de eliminar la guerra en dos frentes. A partir de entonces tendría que combatir en el oeste con Francia y Gran Bretaña y en el este con Rusia, permaneciendo su ejército dividido en dos.

2. Guerra de trincheras

Tras el fracaso de la guerra de movimientos, los frentes se estabilizan y se llega a una situación de empate técnico entre los contendientes. El equilibrio es total. Los frentes de combate apenas se mueven durante años, desarrollándose una guerra de desgaste y cansancio, basada en la defensa mediante trincheras, en las que se utilizaron nuevas armas (gases tóxicos, ametralladoras) y en las que murieron millones de hombres. Batallas como Verdún o Somme son un ejemplo de ello.

Mientras, en el mar Gran Bretaña sometía a Alemania a un bloqueo marítimo que impedía la salida de la flota alemana hacia el Atlántico. Como respuesta, Alemania optó por la guerra submarina, hundiendo cientos de barcos mercantes y militares aliados y entorpeciendo el desarrollo del comercio entre los franceses e ingleses y los EE.UU.

3. Final de la guerra

A finales de 1917 esta situación de equilibrio entre los dos bandos se viene abajo por la confluencia de dos hechos:

  • La firma de la Paz de Brest-Litovsk entre Rusia y Alemania. En octubre de 1917 había triunfado la Revolución Rusa y se había producido la llegada al poder de los bolcheviques, dirigidos por Lenin. Estos habían llegado al poder prometiendo la paz y el fin de la guerra. Rusia perderá enormes territorios como Polonia, los países bálticos y Finlandia. Alemania, por el contrario, conseguía eliminar uno de los dos frentes.
  • La incorporación a la guerra de Estados Unidos en apoyo de Gran Bretaña y Francia. Estados Unidos tenía fuertes vínculos comerciales con esos países, los cuales se veían peligrar por los efectos de la guerra submarina que los alemanes llevaban a cabo en el Atlántico.