Es el año 1814 y España está en un momento de incertidumbre. Acabas de vivir uno de los momentos más importantes de la historia, con la proclamación de la Constitución de Cádiz en 1812. Pero ahora, las esperanzas de muchos se desmoronan con la llegada de Fernando VII, conocido como “el rey deseado”. Después de años de guerra contra los franceses, Fernando ha regresado al trono, pero lo que parecía una nueva era de libertad se convierte rápidamente en una época de represión y absolutismo. Y tú, como joven de la época, lo vas a vivir en primera fila.
Cuando Fernando VII vuelve a España tras la derrota de Napoleón y el fin de la Guerra de Independencia, la mayoría de los españoles lo reciben como un héroe. La gente cree que el rey restaurará el orden después de los años caóticos de la guerra. Pero la realidad es muy distinta. En cuanto se instala de nuevo en el trono, Fernando toma una decisión tajante: abolir la Constitución de Cádiz y restaurar el absolutismo. Para ti, que habías visto nacer las ideas liberales en Cádiz, esto es un golpe devastador.
El 4 de mayo de 1814, Fernando emite un decreto que anula todas las reformas liberales aprobadas por las Cortes de Cádiz. De un plumazo, todos los avances en derechos, libertades y reformas políticas son borrados. El poder vuelve a concentrarse en el rey, y cualquier intento de oponerse a él es aplastado rápidamente. Los liberales que trabajaron para la Constitución son perseguidos, y muchos de ellos son encarcelados o exiliados. Entre tus vecinos, oyes hablar de amigos o familiares que han tenido que huir para salvar sus vidas.
Te encuentras en lo que se conocerá como la Década Ominosa, un período de represión y autoritarismo que se extiende entre 1823 y 1833. Durante estos años, Fernando VII gobierna de manera absoluta, sin permitir ningún tipo de oposición. El ambiente en las calles es de desconfianza y miedo. No sabes en quién puedes confiar. Las ideas liberales están prohibidas, y cualquier intento de restablecer la Constitución es duramente castigado.
Cap5.
En estos tiempos difíciles, te das cuenta de que España no está sola en su lucha. En Europa, otros países también están lidiando con tensiones entre las fuerzas conservadoras y las liberales. Pero en España, parece que el absolutismo se ha afianzado, y las esperanzas de cambio están aplastadas. Los jóvenes como tú, que alguna vez creyeron en las promesas de las Cortes de Cádiz, ahora se enfrentan a la dura realidad de la represión.
A pesar del clima de represión, los liberales no se rinden tan fácilmente. En 1820, sucede algo que te devuelve la esperanza. Un coronel llamado Rafael del Riego lidera un levantamiento militar en Andalucía. Al principio, parece solo una pequeña rebelión, pero pronto se convierte en un movimiento nacional. Riego y sus tropas exigen la restauración de la Constitución de 1812, y durante los siguientes tres años, España vive bajo lo que se conoce como el «Trienio Liberal».
Para ti, estos tres años son un soplo de aire fresco. Las ideas liberales vuelven a florecer, y la Constitución de Cádiz es restablecida. Las plazas y calles de las ciudades vuelven a llenarse de debates políticos, y parece que el absolutismo de Fernando VII ha sido derrotado. Pero este resurgir liberal tiene los días contados. Fernando VII, que nunca renunció a su poder absoluto, pide ayuda a las potencias europeas para restaurar su trono.
En 1823, las tropas francesas, conocidas como los Cien Mil Hijos de San Luis, invaden España para restablecer el absolutismo. Riego es capturado y ejecutado, y con su muerte, las esperanzas liberales se desvanecen de nuevo. Fernando VII recupera el control absoluto del país, y comienza una nueva ola de represión.
Mientras te haces mayor, el reinado de Fernando VII continúa, pero los problemas no terminan ahí. La sucesión al trono se convierte en un tema crucial. Fernando no tiene hijos varones, pero en 1830, su esposa da a luz a una niña, Isabel. Para asegurar que su hija pueda reinar, Fernando promulga la Pragmática Sanción, un decreto que permite que una mujer pueda heredar el trono.
Sin embargo, esta decisión genera un conflicto dentro del país. Carlos, el hermano de Fernando VII, no acepta que su sobrina Isabel sea la heredera, y comienza a reunir apoyos entre los sectores más conservadores de la sociedad, los llamados carlistas. Tú, como testigo de estos acontecimientos, empiezas a ver cómo España se divide entre los que apoyan a Isabel, conocidos como los isabelinos, y los que apoyan a Carlos, los carlistas. Esta división marcará el futuro de España y dará lugar a las Guerras Carlistas.
En 1833, Fernando VII muere, dejando un país profundamente dividido. Su hija Isabel, aún una niña, es proclamada reina, pero el conflicto está lejos de resolverse. Los carlistas, liderados por el inflexible Carlos, no aceptan su reinado y se preparan para luchar. España está al borde de una guerra civil, y tú puedes sentir la tensión en las calles, en las plazas, en las conversaciones diarias.
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