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La Guerra Fría a través del rock

  • 5 abril, 2017
  • 47.8K views
  • Juan Pérez Ventura

La historia se puede contar, pero muchas veces es mejor cantarla. A través de las canciones del momento se comprende fácilmente la sociedad y la política de distintas épocas. Si el grunge nos habla de la juventud de los noventa, el blues nos ayuda a entender la vida de la población negra de la primera mitad del S.XX, y el rap traslada los problemas sociales de la sociedad contemporánea, para comprender la Guerra Fría tenemos todo un festival de música: desde el folk hasta el rock psicodélico, pasando por la canción protesta, los himnos populares y los cantautores con guitarra y armónica.

Ya desde los primeros años de la Guerra Fría encontramos ejemplos de canciones que recogían en sus letras preocupaciones sociales y políticas, pero fue especialmente a partir de la década de los sesenta cuando más producción musical hubo. Comenzaron a componer grupos y autores como Creedence Clearwater Revival (1967), Jefferson Airplane (1965), The Byrds (1964), Bob Dylan (1959), Crosby, Stills & Nash (1968), The Doors (1965), Buffalo Springfield (1966), The Animals (1963)… y tantos otros, que llenaron sus canciones de inquietudes correspondientes a la época que vivían: el miedo a la bomba nuclear, el apoyo a las protestas pacifistas, la exploración del espacio, la experimentación con drogas, la creciente sociedad de consumo, el movimiento hippie… etc.

CANCIONES DE ESTE ARTÍCULO

‘Fortunate Son’ (1969) – ‘We Will All Go Together When We Go’ (1959) – ‘Ohio’ (1970) – ‘We Shall Overcome’ (1947) – ‘White Rabbit’ (1967) – ‘Unknown Soldier’ (1968) – ‘Blowin’ in the Wind’ (1963) – ‘Space Oddity’ (1969) – ‘Little Boxes’ (1963) – ‘Born In The USA’ (1984) – ‘For What It’s Worth’ (1966) – ‘Sky Pilot’ (1968) – ‘Bring them Home’ (1971) – ‘Turn, turn, turn’ (1965) – ‘Wooden Ships’ (1969) – ‘What’s Goin’ On?’ (1971)

La siguiente presentación es un extracto de la P2042017. Son quince diapositivas en las que se repasan algunas canciones de la época que sirven para comprender la sociedad y el mundo durante esos años. De la mano de cantautores como Bob Dylan, Pete Seeger o Janis Joplin y de grupos como The Byrds, Buffalo Springfield o The Beatles podemos acercarnos a la realidad de los cincuenta, sesenta y setenta.

A continuación profundizamos en algunas de estas y otras canciones que nos pueden ayudar a comprender mejor el mundo durante la Guerra Fría, en lo referente a temas como las armas nucleares, la carrera espacial, la Guerra de Vietnam, el movimiento hippie o el movimiento estudiantil y por los derechos civiles.

Armas nucleares

Uno de los temas más importantes durante la Guerra Fría (especialmente en los primeros años, de más tensión) fue la existencia de armas nucleares en el mundo. Las dos superpotencias tenían suficientes bombas como para destruirse mutuamente, lo que despertó el miedo y la sensación de peligro constante entre la población.

Muchos cantautores escribieron sobre esta preocupación, como el genial e irónico Tom Lehrer en su nada optimista We Will All Go Together When We Go:

Esta sencilla canción intentaba decir a la gente que no se preocupara, que cuando desaparecieran desaparecerían también todos los demás. Morirían juntos, fritos por el calor de la bomba. ¡Desalentador!

Por su parte, Stephen Stills y David Crosby imaginaron ese mundo post-nuclear en Wooden Ships. Esta es una de las canciones más citadas cuando se habla de música relacionada con el tema nuclear. Stills también escribió otros temas que ayudan a comprender el mundo durante la Guerra Fría, como el famoso For What It’s Worth del que más adelante hablaremos.

Wooden Ships, literalmente «barcos de madera», nos sitúa en un mundo del futuro, en el que la población malvive comiendo frutas del bosque y donde el transporte se realiza en barcas hechas con troncos. La gente se pregunta «¿quién ganó?» y si existe algún lugar donde puedan «volver a reír». Es un ambiente triste y oscuro, en el mundo que queda tras una guerra nuclear.

Otras canciones que hablan de este tema son A Hard Rain’s Gonna Fall, donde Bob Dylan nos dice que va a llover duro (sutil), Two Minutes to Midnight (Iron Maiden, 1984), We Don’t Want No Nuclear War (Peter Tosh, 1987) o la explícita Oh Lord Don’t Let Them Drop that Atomic Bomb on Me (Charles Mingus, 1962).

La Guerra de Vietnam

Un evento tan drástico como una guerra en la que mueren cientos de miles de personas afecta de manera importante a la sociedad. No sólo a la población del país que sufre las bombas, sino también a aquellos que desde su sofá ven por televisión cómo sus hijos mueren en las lejanas selvas del Sudeste Asiático. La Guerra de Vietnam fue la primera guerra televisada, y eso fue determinante para que surgieran movimientos de protesta contra el conflicto. «Ojos que no ven…»

Muchos autores fueron sensibles a lo que sucedía en Vietnam. Se escribieron canciones sobre el horror de la guerra, cuestionándose el papel de los americanos en aquel país extranjero, reflexionando sobre la sociedad y la paz, demandando que los soldados regresaran a casa… Repasamos algunos ejemplos:

Unknown Soldier (The Doors, 1968), que con frases como «Wait until the war is over» («Espera hasta que la guerra termine»), «Bullet strikes the helmet’s head» («Las balas golpean la cabeza del casco») o «Make a grave for the unknown soldier» («Cava una tumba para el soldado anónimo»), esta canción de Jim Morrison transmite el horror de la guerra.

In the Army Now (Status Quo, 1986), una de las canciones anti-militares más famosas, que critica la locura y sinsentido de la guerra. «Smiling faces on the way to ‘Nam / But once you get there no one gives a damn». Los soldados te sonríen de camino a Vietnam, pero una vez allí a nadie le importas un carajo. Tienes la orden de disparar en cuanto tengas a un vietnamita en el punto de mira, pero no crees que eso esté bien. La letra merece ser leída.

…You’ve got your orders to shoot on sight
your finger’s on the trigger but it don’t seem right
You’re in the army now
Oh, oh you’re in the army, now…

Lucky Man (Emerson, Lake & Palmer, 1970), que nos habla de un afortunado hombre que lo tiene todo: dinero, mujeres, el amor de su pueblo, un gran sentido del honor… pero que acaba muriendo cuando una bala le atraviesa en la guerra. El dinero no le pudo salvar.

…He went to fight wars
For his country and his king
Of his honor and his glory
The people would sing to him…

Bring Them Home (Pete Seeger, 1971), que como su nombre indica es un canto a todos aquellos jóvenes que partieron hacia la selva asiática para luchar en una guerra extranjera. «Si amas a tu Tío Sam, traelos de vuelta a casa. Apoya a nuestros chicos en Vietnam». El mensaje era bien claro, y la canción se convirtió en un himno. Cuatro años después de ser escrita, los soldados estadounidenses volvieron a casa. EEUU abandonó Vietnam.

…If you love your Uncle Sam,
Bring them home, bring them home.
Support our boys in Vietnam,
Bring them home, bring them home…

Born in the USA (Bruce Springsteen, 1984), el éxito más famoso de Springsteen y sobre el cual hay mucho debate. Se hizo famosa como si fuera una oda patriótica, pero realmente es una dura crítica a Estados Unidos y a su sociedad. También le dedica un párrafo a Vietnam:

…I had a brother at Khe Sahn
Fighting off the Viet Cong
They’re still there, he’s all gone
He had a woman he loved in Saigon
I got a picture of him in her arms now…

Sky Pilot (The Animals, 1968) cuenta la historia de un hombre (puede ser un general militar o un sacerdote religioso) que despide a los jóvenes soldados que se disponen a ir a la guerra. Les bendice, les dice palabras de ánimo, les da consejos y órdenes, y finalmente les despide. El batallón se va a la guerra. A la mañana siguiente vuelven llorando. Muchos han muerto, pero el hombre que manda duerme tranquilo en su cama.

He smiles at the young soldiers
Tells them it’s all right
He knows of their fear in the forthcoming fight
Soon there’ll be blood and many will die
Mothers and fathers back home they will cry

La letra de Sky Pilot debe ser leída con atención, es una perfecta canción representativa de los himnos de protesta antibelicistas, y además enfoca el horror de la guerra desde una perspectiva interesante: la inmunidad de quienes mandan, de esos masters of war a los que tanto odiaba Bob Dylan.

Pero sin duda la canción de Vietnam por excelencia es Fortunate Son, de los Creedence. CCR fue el grupo más escuchado por los soldados en aquellos años. La voz de John Fogerty sonó con fuerza en la selva asiática, acompañando a los jóvenes a la guerra. Ninguno de esos jóvenes soldados era hijo de un gran empresario o político importante. Así lo dice la letra de Fortunate Son:

Some folks are born, made to wave the flag
Ooo, they’re red, white and blue
And when the band plays «Hail to the Chief»
Ooo, they point the cannon at you, Lord

It ain’t me, it ain’t me, I ain’t no senator’s son, son
It ain’t me, it ain’t me, I ain’t no fortunate one, no

Some folks are born, silver spoon in hand
Lord, don’t they help themselves, y’all
But when the taxman comes to the door
Lord, the house looks like a rummage sale, yeah

It ain’t me, it ain’t me, I ain’t no millionaire’s son, no, no
It ain’t me, it ain’t me, I ain’t no fortunate one, no

Some folks inherit star spangled eyes
Ooh, they send you down to war, Lord
And when you ask ‘em, «How much should we give?»
Ooh, they only answer «More! More! More!», y’all

It ain’t me, it ain’t me, I ain’t no military son, son
It ain’t me, it ain’t me, I ain’t no fortunate one, one

La letra de esta canción anti-Vietnam enfoca la crítica desde un punto de vista de clase social. Los hijos de los altos cargos militares, los hijos de los senadores o los hijos de los millonarios no van a tener que adentrarse en la selva ni mancharse de barro para morir luchando contra el Viet Cong. Esos hijos afortunados se limitarán a izar banderas en la base militar. Los pobres desgraciados que no nacieron «con cuchara de plata en la mano» tienen que dejarlo todo en la guerra. Son carne de cañón.

El movimiento hippie

Mientras el napalm quemaba las selvas asiáticas y las balas atravesaban a vietnamitas y estadounidenses, en Occidente los jóvenes mostraban su rechazo a la guerra y su desencanto con la sociedad alrededor de una serie de ideas: el amor libre, el pacifismo y el anarquismo no violento. Eran los hippies, un movimiento contracultural que también rechazaba la sociedad de consumo, abogaba por la vida en comunas y experimentaba con drogas. Una forma de vida que tuvo su propia banda sonora.

Entre los géneros del folk contestatario y el rock psicodélico encontramos una lista casi interminable de canciones que nos pueden ayudar a entrar en el mundo hippie de finales de los sesenta.

Uno de los himnos más representativos de aquel ambiente fue White Rabbit, de Jefferson Airplane, publicada en 1967. La canción nos lleva directamente al universo psicodélico de San Francisco, con referencias a Alicia en el País de las Maravillas, pastillas que cambian la percepción, conejos blancos y mundos donde la lógica parece deshacerse. No es una canción política en el sentido más directo, pero sí nos ayuda a entender una parte esencial del movimiento hippie: la voluntad de escapar de la sociedad tradicional, de experimentar con nuevas formas de conciencia y de romper con los valores heredados de la generación anterior.

Algo parecido ocurre con «San Francisco (Be Sure to Wear Flowers in Your Hair)», de Scott McKenzie, convertida en una especie de carta de presentación del Summer of Love de 1967. La canción invitaba a los jóvenes a viajar a San Francisco “con flores en el pelo”, y acabó resumiendo esa imagen idealizada del hippismo: paz, música, comunidad, colores, libertad y rechazo a la guerra. La realidad, por supuesto, fue más compleja, pero pocas canciones condensan tan bien la estética y el espíritu de aquel momento.

«Where have all the flowers gone?», escrita por Pete Seeger en los años cincuenta y popularizada después por distintos artistas, encaja perfectamente en el clima pacifista de los sesenta. Su letra es sencilla, casi infantil, pero precisamente por eso resulta tan poderosa. Las flores desaparecen, las muchachas se van, los jóvenes se convierten en soldados, los soldados acaban en tumbas y las tumbas vuelven a cubrirse de flores. La canción construye un círculo triste, como si la guerra fuera una rueda absurda que la humanidad repite una y otra vez sin aprender nada.

Where Have All the Flowers Gone? no habla de Vietnam de forma explícita, pero se convirtió en una canción muy vinculada a las protestas contra la guerra. Frente a los discursos oficiales sobre patriotismo, victoria o lucha contra el comunismo, Pete Seeger planteaba una pregunta mucho más sencilla: ¿dónde han ido todos esos jóvenes?, ¿por qué siguen muriendo?, ¿cuándo aprenderemos? Su tono suave no debe engañarnos. Es una de esas canciones que no gritan, pero golpean con fuerza.

La carrera espacial

La carrera espacial no fue solamente una aventura científica. También fue una competición propagandística entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Cada cohete que despegaba, cada satélite que orbitaba la Tierra y cada astronauta que regresaba con vida era presentado como una victoria del sistema que lo había hecho posible. En 1957 los soviéticos sorprendieron al mundo con el Sputnik; en 1961 Yuri Gagarin se convirtió en el primer ser humano en viajar al espacio; y en 1969 los estadounidenses respondieron con la llegada del Apolo 11 a la Luna. El espacio se convirtió en un nuevo campo de batalla, aunque allí no se dispararan balas.

La música recogió muy bien esa mezcla de entusiasmo, miedo y asombro. Space Oddity, publicada por David Bowie en 1969, apareció precisamente en el año en que el ser humano pisó la Luna. La canción cuenta la historia de Major Tom, un astronauta que despega hacia el espacio y acaba flotando solo, lejos de la Tierra. No es una canción triunfal sobre la conquista espacial, sino una pieza melancólica y extraña, en la que el espacio aparece como un lugar inmenso, silencioso y algo inquietante. Mientras los gobiernos hablaban de progreso, victoria y tecnología, Bowie imaginaba a un hombre perdido en el vacío.

Otras canciones espaciales siguieron esa misma línea, mezclando fascinación y desconfianza. «Rocket Man», de Elton John, presenta al astronauta como un trabajador solitario, separado de su familia y atrapado en una rutina tecnológica que ya no parece tan heroica. «Across the Universe», de The Beatles, mira al cosmos desde una perspectiva más espiritual, como si el espacio exterior fuera también un espacio interior, mental y poético. Y «Life on Mars?», de Bowie, vuelve a utilizar la imaginación espacial para hablar de una sociedad confusa, llena de imágenes absurdas, violencia televisada y sueños rotos. En plena Guerra Fría, mirar hacia las estrellas era también una forma de preguntarse qué estaba pasando en la Tierra. Para saber más sobre la carrera espacial, podéis leer este artículo o ver el vídeo V3042017.

Movimiento estudiantil y por los derechos civiles

La Guerra Fría también se escuchó en las calles. No todo ocurría en despachos presidenciales, bases militares o conferencias internacionales. En los años sesenta, una parte importante de la juventud occidental salió a protestar contra la guerra, contra el racismo, contra la violencia policial y contra una sociedad que consideraban hipócrita. En Estados Unidos, además, había una contradicción evidente: el país se presentaba como defensor de la libertad frente al comunismo, pero dentro de sus propias fronteras millones de ciudadanos negros seguían sufriendo segregación, pobreza y discriminación.

En ese contexto, la música fue mucho más que entretenimiento. Las canciones servían para unir a los manifestantes, para dar ánimo en las marchas y para convertir una protesta en un acto colectivo. «We Shall Overcome» es seguramente el mejor ejemplo. Procedente de los cantos religiosos y obreros afroamericanos, se convirtió en el gran himno del movimiento por los derechos civiles. Su mensaje era sencillo, pero muy poderoso: algún día venceremos. No hablaba de una victoria individual, sino de una esperanza compartida por todos aquellos que luchaban contra la injusticia.

«For What It’s Worth», de Buffalo Springfield, nació en 1966 a partir de las protestas juveniles en Sunset Strip, Los Ángeles, pero pronto se convirtió en una canción asociada al clima general de tensión social de la época. No habla directamente de Vietnam ni de los derechos civiles, pero su letra transmite perfectamente la sensación de confusión, vigilancia y miedo que se vivía en las calles: jóvenes reunidos, policía observando, rumores, gritos, sospechas. “Hay algo pasando aquí”, viene a decir la canción, aunque nadie tenga muy claro qué es exactamente. Esa incertidumbre resume muy bien el ambiente de finales de los sesenta.

Sin duda un recurso muy interesante y entretenido para incluir en cualquier análisis sobre la Guerra Fría, la Guerra de Vietman y los movimientos sociales es la película Forrest Gump (Robert Zemeckis, 1994), que precisamente además tiene una banda sonora repleta de canciones que nos ayudan a entender la realidad social del momento.

También podríamos incluir aquí «Blowin’ in the Wind», de Bob Dylan, una de las canciones protesta más conocidas de todos los tiempos. Dylan no ofrece respuestas cerradas, sino preguntas: cuántos caminos debe recorrer un hombre, cuántas veces deben volar las balas de cañón, cuántas muertes harán falta para entender que ha muerto demasiada gente. La respuesta, dice la canción, está flotando en el viento. Una forma poética de decir que la verdad estaba delante de todos, pero que demasiada gente prefería no verla. También es interesante conocer la canción ‘Ohio’, escrita por Neil Young y considerada una de las mejores canciones protesta. Su historia tiene que ver con las manifestaciones contra la Guerra de Vietnam, y la contamos en este artículo.

‘What’s Going On’: la canción que lo resume todo

Cuando el 15 de Mayo de 1969 la policía cargó con violencia sobre unos manifestantes pacifistas en Berkeley, California, las autoridades no sabían que con esa acción brutal habían contribuido a escribir una de las mejores canciones de la historia. Tras el conocido como «Jueves Sangriento», tres jóvenes negros se juntaron y compusieron What’s Going On, en la que se preguntaban qué estaba pasando. Marvin Gaye fue el encargado de hacerla famosa y de cantarla, pero contó con la pluma de Renaldo Benson y Al Cleveland. El sencillo se publicó en Enero de 1971 y no dejó de sonar, dando voz a los problemas del mundo.

A lo largo de su extensa letra What’s Going On nos habla de la guerra, de los movimientos de protesta, de la juventud, de la paz… y del amor. Porque cuando les preguntaron a los autores si What’s Going On era una canción de protesta, contestaron: «Es una canción de amor».

«What’s Going On», de Marvin Gaye, publicada en 1971, puede entenderse como una de las canciones que mejor resume el clima social de aquellos años. No habla de un único problema, sino de muchos a la vez: la guerra, la violencia policial, las protestas, el dolor de las madres, la muerte de los jóvenes, la incomprensión entre generaciones y la necesidad de buscar una salida menos brutal. Su tono no es agresivo, sino casi suplicante. Marvin Gaye no grita contra el sistema, sino que pregunta qué está pasando, como si mirara a su alrededor y no pudiera entender cómo el mundo había llegado a ese punto. Por eso la canción funciona tan bien dentro de este recorrido: porque une el pacifismo, los derechos civiles, la crítica social y el deseo de amor y entendimiento en una sola pieza.

Mother, mother
There’s too many of you crying
Brother, brother, brother
There’s far too many of you dying
You know we’ve got to find a way
To bring some lovin’ here today, eheh

Father, father
We don’t need to escalate
You see, war is not the answer
For only love can conquer hate
You know we’ve got to find a way
To bring some lovin’ here today, oh oh oh

Picket lines and picket signs
Don’t punish me with brutality
Talk to me, so you can see
Oh, what’s going on
What’s going on
Yeah, what’s going on
Ah, what’s going on

In the mean time
Right on, baby
Right on brother
Right on babe

Mother, mother, everybody thinks we’re wrong
Oh, but who are they to judge us
Simply ‘cause our hair is long
Oh, you know we’ve got to find a way
To bring some understanding here today
Oh oh oh

Picket lines and picket signs
Don’t punish me with brutality
C’mon talk to me
So you can see
What’s going on
Yeah, what’s going on
Tell me what’s going on
I’ll tell you what’s going on

En la Lista de las 500 mejores canciones de la historia, What’s Going On ocupa el cuarto lugar, por detrás tan sólo de Imagine (John Lennon, 1971), Satisfaction (The Rolling Stones, 1965) y Like a Rolling Stone (Bob Dylan, 1965).

Juan Pérez Ventura

Juan Pérez Ventura es profesor por las mañanas y divulgador por las tardes. Le interesa todo. Absolutamente todo. En 2012 fundó la página web 'El orden mundial en el S.XXI', el medio de análisis internacional más leído en español. En 2023 publicó el libro 'Música y cine, año a año', una obra única que repasa de manera anual la historia de la música y el cine. En 2025 publicó el libro 'VENTURA: 100 artículos de divulgación multidisciplinar', un compendio que celebra sus 15 años como divulgador. Actualmente prepara una tesis doctoral sobre geografía urbana.

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