Cuando las antiguas civilizaciones miraban al cielo nocturno no veían solo la Luna, como nos ocurre en la actualidad a los habitantes de las ciudades, que ocultan el firmamento con su luz. Aquellos hombres y mujeres que adoraban a los dioses de la Tierra y del Agua tenían sobre sus cabezas una fuente inagotable de historias, leyendas e influencias: las estrellas.

Además de formar parte de los cuentos que los sabios utilizaban para acompañar las noches junto a la hoguera, las estrellas sirvieron en la Antigüedad para crear mitos, héroes y dioses. Esta importancia en la cultura de tantos pueblos ha hecho que hoy en día encontremos referencias astronómicas en las banderas de varios países. En este artículo hacemos un viaje por las estrellas… de las banderas.

En otras ocasiones hemos dedicado artículos a hablar de la historia de las banderas del mundo o de la importancia de algunas estrellas, como Sirio. En esta ocasión unimos estrellas y banderas y volamos alrededor del mundo escuchando historias y aprendiendo algunas curiosidades.

Las estrellas indican el camino

Existen una serie de banderas famosas en las que las protagonistas son las estrellas. Podemos pensar en la de Estados Unidos, con sus cincuenta estrellitas, o en la de China. Pero realmente no hay un significado astronómico detrás de esta simbología. Es en otras banderas como las de Brasil o Australia donde sí encontramos una razón astronómica. La enseña nacional de Brasil es en realidad un mapa del firmamento del Hemisferio Sur, con varias constelaciones y estrellas.

En el caso de Australia nos encontramos con una de las representaciones más famosas de la Cruz del Sur, la constelación más pequeña del firmamento. La conocida internacionalmente como Crux aparece fielmente reflejada a través de cinco estrellas. En la bandera casi gemela de Nueva Zelanda también se representa la Crux, pero solo con las cuatro estrellas principales.

En el caso de la famosa bandera de China las cinco estrellas que aparecen hacen referencia a la unidad del pueblo chino alrededor del Partido Comunista, representado con la estrella grande y rodeado de cuatro estrellas más pequeñas. Lo mismo ocurre en Estados Unidos, donde las estrellas no tienen nada que ver con constelaciones o astronomía.

La representación de la estrella más importante

En nuestro cielo hay un astro que sobresale por encima de todos los demás. Una estrella que ilumina con más fuerza y que nos viene acompañando desde el inicio de los tiempos. El Sol era un dios para las antiguas civilizaciones, y hoy muchas banderas se acuerdan de él y le rinden homenaje. Desde países insulares como Antigua y Barbuda hasta varias repúblicas de Asia Central.

También Namibia, Taiwán y Rwanda presentan soles en sus banderas. En los países africanos la aparición del Sol se entiende por cuestiones geográficas y climatológicas, relacionadas con las altas temperaturas y la constante presencia del astro en el cielo. En ambos casos es un Sol de un amarillo potente. En cambio en Taiwán ese Sol blanco hace referencia al espíritu de progreso y sus doce rayos representan las doce horas tradicionales chinas del día.

Las banderas que incluyen la figura del Sol se encontrarían dentro de la morfología de símbolos circulares, siguiendo la terminología utilizada en el artículo Historia de las banderas del mundo. Son muy habituales en países asiáticos.

La luna en las banderas del mundo

Durante la noche de la caída de Constantinopla, en 1453, el Sultán Mehmed II observó una media luna acompañada por una estrella brillando en el cielo. Quizás sea esta la razón por la que Turquía tiene estos dos astros en su bandera. No se sabe con certeza cuál es el origen de esta enseña.

Las cinco estrellas de la bandera de Singapur representan los ideales del país: progreso, paz, justicia, igualdad y democracia. La media luna representa a una nación joven en crecimiento. Algo parecido ocurre en Turkmenistán, donde la Luna de cuarto creciente simboliza la esperanza del país de un futuro brillante y las estrellas representan las cinco provincias del país: Balkan, Ahal, Daşoguz, Lebap y Mary. Otras banderas como las de Malasia o Uzbekistán también siguen esta lógica de una Luna y una o varias estrellas.

Existen dos casos curiosos en cuanto a la Luna en las banderas. Se trata de las enseñas nacionales de Palaos, archipiélago del Pacífico, y Laos, país del Sudeste Asiático. En ambas banderas aparece representada una Luna llena, completamente redonda. En el caso de Palaos parece incluso el Sol.

En Laos, el disco blanco simboliza la Luna sobre el río Mekong, y el círculo amarillo de la bandera de Palaos representa a la Luna como símbolo de unidad.

El Pacífico a través de un mapa de estrellas

En el Océano Pacífico existen varios países insulares que han utilizado estrellas para simbolizar sus archipiélagos e islas. Varios de ellos incluso añaden una banda de color representando la línea imaginaria del Ecuador, para concretar más la localización del país. Por ejemplo, Nauru está por debajo del Ecuador y las Islas Marshall por encima.

Kiribati y Tuvalu también tienen elementos astronómicos en sus banderas nacionales. En el caso de Tuvalu las nueve estrellas representan las nueve islas que componen el archipiélago, aunque el posicionamiento de las estrellas no es equivalente geográficamente al de las islas.

El archipiélago de Kiribati se encuentra sobre la línea del Ecuador, por ello el radiante Sol que aparece en su bandera está por encima del horizonte marino.