El proyecto del Parque Lineal del Río Bogotá representa una de las intervenciones ambientales y urbanas más ambiciosas de las últimas décadas en Colombia. Concebido como parte del proceso de saneamiento y recuperación de la cuenca media del río en la zona de Chía, desde el año 2021 ha transformado radicalmente la relación entre la ciudad y su entorno ribereño, generando nuevos paisajes, infraestructura verde y equipamientos ecológicos a lo largo de más de 60 kilómetros. Sin embargo, más allá de sus beneficios evidentes en términos de salud pública, movilidad sostenible y restauración ambiental, el proyecto plantea preguntas cruciales sobre su impacto socioespacial: ¿quién se beneficia realmente de esta transformación?, ¿pueden las mejoras ecológicas terminar expulsando a las comunidades históricas del territorio?, ¿hasta qué punto el discurso verde encubre procesos de especulación y revalorización del suelo?
Para responder a estas cuestiones, este artículo aplica el Índice PRG (Potencial de Riesgo de Gentrificación) al caso del Parque Lineal del Río Bogotá, evaluando el proyecto a través de sus cuatro dimensiones fundamentales —económica, simbólica, social y ecológica— y las dieciséis variables que permiten identificar factores de riesgo de desplazamiento, transformación simbólica del espacio y exclusión urbana. La aplicación de esta herramienta crítica no busca deslegitimar la recuperación ambiental del río, sino visibilizar los riesgos estructurales de gentrificación verde y climática que acompañan a muchas intervenciones sostenibles en ciudades del Sur Global. El análisis revela tensiones profundas entre regeneración ecológica y justicia territorial, alertando sobre la necesidad de políticas urbanas que garanticen el derecho a permanecer en un territorio recuperado y no solo el acceso a un paisaje embellecido.
INTERESANTE: Acuerdo No. 38, de 18 de diciembre de 2018, por medio del cual se crea el Parque Lineal del Río Bogotá (Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, 2018)
La Dimensión Económica del Índice PRG obtuvo una puntuación de 2.5 sobre 3, reflejando un riesgo alto de gentrificación estructural en el caso del Parque Lineal del Río Bogotá. Esta dimensión analiza el impacto del capital y las dinámicas del mercado inmobiliario sobre el territorio, y en este proyecto convergen factores clave que elevan significativamente ese riesgo. En primer lugar, se identificó una presencia directa de capital financiero internacional, con el Banco Mundial como financiador principal y multinacionales como FCC a cargo de las obras.
Además, el intento del gobierno distrital por habilitar suelo protegido para urbanización intensiva mediante normativas ad hoc (como la Resolución 1631/2018) demuestra una voluntad institucional de facilitar la especulación inmobiliaria, con grandes constructoras privadas posicionadas como beneficiarias potenciales. Aunque la urbanización proyectada no se ha materializado por decisiones judiciales, el proyecto sí ha generado expectativas de valorización del suelo en sectores ribereños históricamente desvalorizados, activando procesos de acumulación por valorización ambiental. Por todo ello, esta dimensión representa una columna vertebral del riesgo gentrificador asociado al parque, al transformar la lógica del espacio desde un enfoque público-ambiental hacia uno de rentabilidad potencial futura.
La Dimensión Simbólica / Cultural del Índice PRG alcanza un 1.75, lo que indica un riesgo intermedio de transformación simbólica del espacio urbano vinculado al proyecto del Parque Lineal del Río Bogotá. Esta dimensión evalúa cómo los discursos, las imágenes urbanas y la estetización del entorno contribuyen a procesos de revalorización y exclusión. En este caso, aunque no existe una apropiación discursiva de la “autenticidad barrial” ni un branding cultural agresivo, sí se ha producido una intensa estetización del paisaje: el río pasó de ser un espacio marginado y contaminado a convertirse en un corredor paisajístico atractivo, con senderos, arborización ornamental e iluminación ecológica.
Además, se han incorporado equipamientos educativos y recreativos que fortalecen su identidad ambiental. Aunque la turistificación aún es limitada, el diseño contempla usos ecoturísticos que podrían expandirse en el futuro. Esta dimensión muestra cómo el proyecto está generando una resignificación simbólica del territorio, que mejora su percepción pública pero también aumenta su atractivo para sectores externos, activando dinámicas de exclusión estética y consumo verde.
MÁS INFORMACIÓN: A ecoturistear por Chía: Pille cómo será el Parque Lineal del Río Bogotá (Germán Espejo, 2021)

