A lo largo de los siglos, Bombay pasó de ser un archipiélago de pequeñas islas dispersas en la costa del mar Arábigo a convertirse en una gran península urbana y, finalmente, en la metrópolis que hoy conocemos como Mumbai. Este proceso de transformación no fue inmediato: se gestó mediante diques, causeways, rellenos de marismas, ferrocarriles y carreteras que poco a poco fueron cosiendo las piezas de un territorio fragmentado. Los mapas históricos son el mejor testimonio de esa evolución: desde las representaciones de 1661 y 1672, que mostraban aldeas de pescadores aisladas por canales de marea, hasta los planos coloniales del siglo XIX, donde las siete islas aparecen ya fusionadas, y los mapas del siglo XX, que reflejan la expansión hacia Salsette y Trombay. A través de ellos podemos seguir, paso a paso, la “construcción territorial de Bombay”, una obra de ingeniería, urbanismo y poder colonial que convirtió el mar en tierra y dio origen a una de las mayores ciudades del mundo.
Mapa de 1672
El mapa de John Fryer, fechado en 1672–1673, es el primer registro gráfico conocido de lo que hoy llamamos Mumbai. Se realizó apenas una década después del cambio de manos de 1661, cuando Portugal cedió las islas de Bombay a Inglaterra como parte de la dote de Catalina de Braganza en su matrimonio con Carlos II. El mapa refleja con claridad la fragmentación del territorio en múltiples islas: la principal, llamada Bombay Island, y otras menores como Colaba (Old Woman’s Island), Mazagaon o Worli, además de la gran isla de Salsette, que Fryer denominó “Canora Island” en alusión al antiguo asentamiento de Kanheri. También aparece Trombay, otra isla relevante para la defensa del puerto, y al sureste, la célebre isla de Elephanta, señalada ya entonces por sus esculturas rupestres. Los topónimos muestran una mezcla de influencias: portugueses (Bandura por Bandra, Aguada por fuente de agua dulce), ingleses (Fort para el núcleo militar británico) y locales (Mazagaon, Parel), lo que refleja la superposición de culturas en un espacio pequeño pero estratégico.
En este momento histórico, Bombay era todavía un conjunto de aldeas indígenas habitadas por comunidades koli dedicadas a la pesca y al comercio marítimo, junto con campesinos de origen maratí y grupos musulmanes que habían llegado bajo el sultanato de Gujarat. La población era reducida —apenas unos 10.000 habitantes— y vivía dispersa en aldeas costeras, con chozas de palma y arrozales en las zonas bajas. La Compañía Británica de las Indias Orientales apenas comenzaba a establecerse, fortificando la isla principal con un Fort que servía tanto de guarnición como de almacén de mercancías. La importancia del mapa radica en mostrar a Bombay todavía como un archipiélago precario y pantanoso, antes de las obras de ingeniería que, a partir del siglo XVIII, transformarían este paisaje en una sola península.
Mapa hacia 1661
Este segundo mapa, aunque publicado en 1896, representa cómo era el archipiélago de Bombay hacia 1661, justo en el momento en que los portugueses cedieron las islas a la Corona británica como parte de la dote de Catalina de Braganza. Aquí se aprecia con gran claridad el carácter fragmentado y disperso del territorio: no existía aún una península unificada, sino un conjunto de islas separadas por marismas, estuarios y canales de marea. Nombres como Mahim, Worli (aquí “Woriee”), Parel (“Parell”), Mazagaon («Matoongah») o Bombay aparecen como piezas sueltas, mientras que al sur se distingue Colaba (Old Woman’s Island) y, hacia el este, la gran isla de Trombay. Al norte dominaba la inmensa Salsette, llamada en este mapa Bandorah, que servía como hinterland agrícola y conexión con Thane.
Un detalle interesante es la mención de “Dharavee” en uno de los cabos al norte de Sion: un pequeño asentamiento que siglos después daría origen al actual Dharavi, hoy célebre como uno de los barrios más poblados del mundo. En esta época, sin embargo, Dharavee no era más que una aldea costera de pescadores y cultivadores de salinas. El mapa nos recuerda que Bombay, tal y como la conocemos, todavía estaba en estado embrionario: eran apenas siete islas principales y varias menores, habitadas por comunidades indígenas koli y campesinos maratíes, bajo control colonial portugués, a punto de pasar a manos británicas.
Mapa hacia 1661
Este mapa, publicado en 1987 en la Gazette of India, tiene un enorme valor porque nos permite comparar la situación original de las siete islas en 1661 con las reclamaciones de tierra realizadas a lo largo del siglo XIX. Las islas aparecen en gris, mientras que las áreas ganadas al mar se representan con líneas diagonales, mostrando así el proceso mediante el cual Bombay pasó de ser un archipiélago disperso a una península compacta. Se distinguen claramente los nombres tradicionales —Mahim, Parel, Worli, Sion, Mazagaon— junto con Colaba al sur y las dos conexiones hacia Bandra. En el extremo oriental vuelve a aparecer Elephanta, recordando la importancia simbólica y cultural de esta isla sagrada.
Lo interesante de este mapa es que refleja la transformación urbana impulsada por la ingeniería colonial británica en el siglo XIX, con proyectos como el Hornby Vellard (1784), que cerró el Great Breach de Worli, y la Colaba Causeway (1838), que terminó de unir las islas del sur. A partir de ahí, se sucedieron otras grandes intervenciones de land reclamation en Mazagaon, Byculla y Back Bay. De este modo, lo que en 1661 era un paisaje de marismas, aldeas pesqueras y arrozales, en el siglo XIX ya se había convertido en una ciudad portuaria moderna, conectada por calzadas y rodeada de muelles y astilleros. El mapa también nos recuerda cómo cambiaron los topónimos: “Matoongah” pasó a ser Matunga, “Parell” se consolidó como Parel, y “Woriee” como Worli, un reflejo de la transición lingüística del portugués al inglés y del inglés al maratí en la cartografía colonial.
Mapa hacia 1840
Este mapa, fechado entre 1840 y 1843 y elaborado por el teniente Robert Cogan de la Marina Británica, refleja de manera muy gráfica los efectos de las grandes obras de ingeniería hidráulica que se iniciaron en 1784 con el célebre Hornby Vellard. En apenas sesenta años, lo que hasta entonces habían sido islas separadas por marismas y estuarios comenzó a transformarse en una masa de tierra continua. El Hornby Vellard selló el Great Breach de Worli, frenando las mareas que inundaban Bombay y permitiendo desecar grandes extensiones de pantanos. A partir de ahí, se fueron uniendo progresivamente Mahim, Worli, Parel, Mazagaon, Sion y Matunga, hasta formar un bloque compacto con la isla principal de Bombay.
El mapa muestra que hacia 1840 las obras estaban ya muy avanzadas: la ciudad empezaba a tomar la forma de península alargada que conocemos hoy. La culminación de este proceso llegó en 1838, cuando se completó la Colaba Causeway, que unió definitivamente Colaba y Old Woman’s Island al conjunto urbano. Desde ese momento, las siete islas originales estaban ya soldadas entre sí, lo que abrió la puerta a la construcción de un puerto moderno y a la expansión urbana planificada.
Mapa hacia 1893
Este mapa de 1893, incluido en el Constable’s Hand Atlas of India, refleja una Bombay ya consolidada como península tras la unión de las siete islas originales. A mediados del siglo XIX, las obras clave habían sido el Hornby Vellard (1784), que selló el gran estuario de Worli, y la Colaba Causeway (1838), que integró al sur Colaba y Old Woman’s Island. Sin embargo, el gran hito fue la construcción de la Mahim Causeway (1841–1845), financiada por Lady Avabai Jamsetjee Jeejeebhoy, que conectó la isla de Bombay con Bandra, en la isla de Salsette. Este enlace resultó fundamental para la expansión hacia el norte, permitiendo que la ciudad dejara de ser un enclave insular aislado y se vinculara con su hinterland agrícola y con los caminos hacia Thane y el interior del Decán.
El mapa también muestra otros nodos estratégicos en el área suburbana de la época, como Kurla (F), que tras la inauguración del primer ferrocarril de la India en 1853 —entre Bori Bunder (Bombay) y Thane— se consolidó como un puerto interior y punto de conexión ferroviaria con Salsette. Asimismo, aparece claramente representada Trombay (B), que aunque todavía era isla, empezaba a integrarse en la dinámica urbana gracias a nuevas carreteras y a su papel como zona industrial incipiente. La presencia de Elephanta (E) recuerda la dimensión cultural e histórica de la región, mientras que el área del Fort (C) seguía siendo el corazón administrativo y comercial de la Bombay colonial.
Mapa hacia 1900
Este mapa de la Enciclopedia Británica de 1900 muestra una Bombay ya completamente transformada en una gran península urbana, donde las antiguas islas han quedado unidas de manera irreversible. En este momento histórico, la ciudad se componía de tres masas principales: la Isla de Bombay, la Isla de Salsette y la Isla de Trombay. La unión entre Bombay y Salsette se había consolidado gracias a dos infraestructuras fundamentales: la Sion Causeway (1805) y la Mahim Causeway (1845). Gracias a estas conexiones, el crecimiento urbano se extendió hacia el norte, integrando nuevas áreas suburbanas como Bandra y Kurla en el tejido de la ciudad.
El mapa es particularmente interesante porque conserva los nombres de varias fortificaciones coloniales, como Fort Sion y Mahim Fort, esenciales para controlar los accesos terrestres y marítimos. También aparece la mención a “Siwa Fort”, una variante gráfica del mismo Fort Sion en otros mapas anteriores. La ciudad colonial se muestra ya con un entramado moderno: el Fort (C) sigue siendo el núcleo administrativo, Colaba (D) ha quedado integrado al sur gracias a la calzada de 1838, y el puerto se había expandido hasta convertirse en uno de los más importantes del Imperio británico. En 1900, Bombay había dejado definitivamente de ser un archipiélago para convertirse en una gran ciudad portuaria global, motor económico del Raj británico.
Mapa hacia 1905
Este mapa de 1905 publicado por Weller & Graham en Londres es muy valioso porque nos muestra una Bombay en plena expansión urbana y con sus conexiones ferroviarias ya muy desarrolladas. A diferencia de los mapas anteriores, aquí vemos cómo la ciudad está claramente estructurada en torno a una red de trenes suburbanos que conecta el núcleo de Bombay con Bandra, Kurla y el interior de Salsette. Es el reflejo directo de un cambio fundamental: el ferrocarril inaugurado en 1853 había convertido a Bombay en el primer nodo ferroviario de la India, y hacia 1905 la infraestructura se había extendido ampliamente, facilitando la movilidad de mercancías y de trabajadores en una ciudad que crecía sin parar.
Lo más interesante para destacar es precisamente esta dimensión infraestructural y metropolitana. La Bombay de 1905 ya no era solo un puerto colonial fortificado con islas unidas por causeways, sino una gran ciudad conectada a su hinterland a través del tren. Lugares como Kurla aparecen aquí como puntos neurálgicos del suburbio oriental, mientras que Bandra había comenzado a consolidarse como un barrio residencial para las élites que buscaban escapar de la congestión del Fort. Trombay seguía figurando como isla, pero pronto sería integrado a través de rellenos y el Salsette–Trombay Railway de 1928.
Mapa hacia 1912
Este mapa de 1912 es particularmente revelador porque muestra un momento intermedio en el proceso de integración territorial de Bombay. Aquí, la isla de Salsette y la isla de Trombay aparecen representadas como una sola masa, aunque en la realidad física todavía estaban separadas por marismas y canales en la zona de Chembur. Esta representación responde en parte a un criterio administrativo: para entonces, las autoridades coloniales ya trataban a Trombay como parte del Bombay Suburban District, lo que explica que los cartógrafos la dibujaran como si estuviera integrada en el conjunto de Salsette.
El mapa también destaca cómo Bombay había crecido hacia el norte gracias a los causeways de Sion (1805) y de Mahim (1845), además de la expansión ferroviaria que desde 1853 conectaba Kurla y Thane. La ciudad central, con el Fort como núcleo, aparece densamente urbanizada, mientras que áreas como Colaba ya estaban plenamente unidas a la península desde 1838. Este documento cartográfico de 1912 nos muestra una Bombay que, aunque todavía rodeada de pantanos y humedales en su periferia, había dejado atrás su condición insular para convertirse en una región urbana en expansión.
Mapa hacia 1940
Este mapa turístico de 1940, publicado por Joshi & Co., marca un punto de inflexión en la historia territorial de Bombay: por primera vez se representan como unidas las tres grandes masas de tierra —la isla de Bombay, la de Salsette y la de Trombay—. La clave estuvo en la apertura del Salsette–Trombay Railway en 1928, una línea férrea que atravesaba marismas y humedales y que permitió la incorporación definitiva de Trombay al conjunto urbano. A partir de ese momento, el crecimiento de la ciudad se proyectó no solo hacia el norte, en dirección a Bandra y Kurla, sino también hacia el este, con la integración de Chembur y Trombay como nuevos espacios residenciales e industriales.
El mapa también refleja el papel de las carreteras modernas en esta transformación: la Wadala–Borla Road y la Kolwada–Borla Road se sumaron a los enlaces históricos (Sion Causeway y Mahim Causeway) para reforzar la conexión entre la península de Bombay y la masa Salsette–Trombay. En la cartografía turística de 1940, la ciudad aparece ya como una megalópolis en expansión, con estaciones ferroviarias suburbanas que articulaban el crecimiento urbano y con barrios satélite en proceso de incorporación. La inclusión de Elephanta, destacada en el mapa como destino cultural y turístico, añade otra capa de significado: Bombay no era solo un puerto industrial del Raj británico, sino también una ciudad con patrimonio histórico que empezaba a atraer visitantes. En 1940, a las puertas de la independencia, la Bombay insular había quedado definitivamente atrás: el mapa muestra la génesis de la Gran Bombay del siglo XX.
