En el último tercio del siglo XIX y principios de XX se formaron en Europa dos bloques militares, la Triple Alianza y la Triple Entente. El temor mutuo, los intereses coloniales contrapuestos y las ambiciones en los Balcanes acabaron por provocar un grave conflicto: la Primera Guerra Mundial
Imperialismo y guerra
Como vimos en sesiones anteriores, el imperialismo es la política que un país pone en marcha para establecer su propio imperio. Para ello es necesario conquistar territorios de otros países, lo cual genera casi siempre guerras. Antes de que estallara la Primera Guerra Mundial había en el mundo muchas tensiones por el imperialismo, ya que muchos países querían tener un gran imperio: Alemania, Francia, Inglaterra, Italia, Rusia… y necesariamente tenían que competir entre sí para conseguirlo. No puedes ampliar tu territorio sin quitarle territorio a alguien. Y si eres una potencia y el país al que vas a invadir es muy débil y no puede defenderse, es fácil que haya otra potencia interesada en conseguir ese territorio (o que tú no lo consigas). Los intereses estratégicos jugaron un papel clave en el imperialismo.
Militarismo y guerra
El militarismo es también una política pensada, diseñada y adoptada por ciertos países. Aunque hoy en día existen pocos países militaristas, en los años antes de que estallara la Gran Guerra había varios países que habían adoptado esta política. El militarismo consiste en que la economía de un país se basa en la industria militar y en que el objetivo principal del país es convertirse en una potencia militar. No hay nada más importante: ni la agricultura, ni la educación, ni la cultura… lo principal es el ejército. Hay que mejorarlo y agrandarlo. Comenzó así una «carrera armamentística», una competición por ver quién conseguía desarrollar las mejores armas y tener el mejor ejército.
Tanto militarismo condujo irónicamente a una época conocida como la Paz Armada (1871-1914), más de cuarenta años en los que no hubo apenas guerras ni conflictos, pero en el que hubo mucha tensión. Todos los países se estaban armando, creyendo en que «si quieres la paz, prepárate para la guerra». La Paz Armada fue una época en la que todos tenían tanto miedo de todos, por eso nadie se atrevía a atacar a nadie. Es curioso ver cómo el militarismo trajo años de paz. Aunque la paz no duraría mucho…
Un tercer factor que hizo que la guerra fuera global fue la existencia de alianzas militares. Cuando un país ataca a otro, normalmente la guerra que surge es entre esos dos países, uno contra uno. Pero si existen alianzas militares, cuando un país ataca a otro hay terceros países que se ven obligados a entrar en combate. Antes de que estallara la Gran Guerra existían la Triple Alianza y la Triple Entente. Si alguien atacaba a uno de sus miembros, todos los demás debían protegerle.
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Nacionalismo y guerra
La exaltación nacionalista hizo que las ideologías nacionalistas enfrentaran a unos pueblos con otros. En unos casos, el nacionalismo enfrentaba a la población de distintos imperios (por ejemplo, la enemistad entre franceses y alemanes había crecido desde la pérdida de las regiones de Alsacia y Lorena por parte de los franceses).
En otro casos, el nacionalismo enfrentaba a las distintas nacionalidades que conformaban los imperios (era el caso del descontento de las nacionalidades que conformaban los imperios Austro-húngaro y turco). En el Imperio Austro-húngaro, los serbios, croatas, checos y húngaros estaban descontentos por su posición subordinada a los austríacos. En el Imperio Otomano, eran los rumanos, albaneses y búlgaros quienes querían independizarse del poder turco. Por su parte, la exaltación del nacionalismo eslavo hizo que Rusia quisiera incrementar su influencia sobre todos los pueblos eslavos.
El verano de 1914
El 28 de junio de 1914, el heredero del Imperio Austro-húngaro, el archiduque Francisco Fernando, fue asesinado durante una visita oficial a Sarajevo, en Bosnia. El asesino fue un bosnio pro-serbio que formaba parte de la organización Mano Negra, cuyo objetivo era crear una Gran Serbia, libre del dominio austríaco.
El 23 de julio, Austria, con el respaldo de Alemania, planteó un ultimátum a Serbia, amenazándola con la guerra si no permitía investigar el asesinato. Serbia, que estaba apoyada por Rusia, rechazó el ultimátum el 25 de julio. Tres días más tarde el Imperio Austro-húngaro declaró la guerra a Serbia.
Rusia inició la movilización general en apoyo de Serbia. Alemania le exigió que detuviera las operaciones. Al no recibir respuesta, Alemania declaró la guerra a Rusia, y después a Francia. El Reino Unido declaró la guerra a Alemania. Italia no apoyó a Austria ni a Alemania, lo que rompía la Triple Alianza. Había estallado la Primera Guerra Mundial.
